El Papa León XIV realiza un viaje apostólico a Mónaco. El Papa León XIV llegó este sábado al Principado de Mónaco en una visita histórica de apenas nueve horas, que marca su primer viaje a Europa y segundo desplazamiento internacional. El pontífice arribó en helicóptero y fue recibido por el príncipe Alberto II y la princesa Charléne de Mónaco, en medio de salvas y repiques de campanas. En este pequeño Estado, donde el catolicismo es la religión oficial, la agenda del Papa fue intensa: incluyó un encuentro con la familia principesca en el Palacio, un discurso ante las autoridades, una reunión con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción y un encuentro con jóvenes, además de la misa de clausura en el Estadio Luis II. Esta visita adquiere un carácter histórico, ya que no se registraba la presencia de un papa en Mónaco desde el siglo XVI. Desde el balcón del Palacio, León XIV lanzó un mensaje contundente sobre el contexto global, advirtiendo que “la ostentación de la fuerza y la lógica de la prevaricación perjudican al mundo y amenazan la paz”. El Papa alertó sobre un clima internacional marcado por la cerrazón y la autosuficiencia, e hizo un llamado a que la riqueza y el poder se utilicen con responsabilidad, destacando que los bienes “no deben ser retenidos, sino redistribuidos”. Este mensaje cobra especial relevancia en Mónaco, considerado uno de los países con mayor concentración de riqueza del mundo. Por su parte, el príncipe Alberto II destacó el “anclaje católico” de más de 700 años del principado y subrayó la coincidencia con el Vaticano en la búsqueda de la paz, afirmando que “el mundo vive tiempos en los que la fuerza parece imponerse, pero la paz solo es duradera si se basa en la justicia y la reconciliación”.
El Papa León XIV visita Mónaco en un viaje histórico
El Papa León XIV realizó una visita histórica de nueve horas a Mónaco, siendo el primer pontífice en visitar el principado en casi 500 años. En su encuentro con el príncipe Alberto II y su discurso a los fieles, el Papa llamó a la paz, la justicia y el uso responsable de la riqueza.